La función estrella

Llamadas con Paco: «llama a mi hija», y la familia al otro lado

Para muchas personas mayores, llamar es lo difícil: encontrar el contacto, acertar con la pantalla, que no se corte. Con Paco, llamar es decirlo: «Paco, llama a mi hija». Sin números, sin menús, sin aplicaciones. Aquí te contamos cómo funciona por dentro — también lo que no hace, que en las llamadas importa igual.

Una familia — padres y dos niños — reunida alrededor de Paco en la mesa del salón
La familia, a una frase de distancia. Imagen del diseño que estamos fabricando.

Se pide hablando, como todo en Paco

Dices «Paco, llama a Marta» y Paco se pone en marcha: te avisa de que está llamando, marca por ti y se aparta. Cuando Marta contesta, habláis directamente — tu voz y la suya, como en un teléfono de toda la vida, pero sin que nadie haya tocado un botón en tu casa.

A la familia le llega por dos caminos

Si tu familiar no tiene Paco, le llega al momento un correo: «te llama…» y un enlace. Lo abre en su móvil u ordenador y ya está hablando contigo desde el navegador — sin instalar nada, sin crearse cuentas.

Si tu familiar tiene su propio Paco, la llamada suena directamente en su robot: timbre, «te llama Sonia» dicho en voz alta, y un botón grande y verde para descolgar. También puede contestar hablando — «descuelga», o «no lo cojo» — sin levantarse del sofá. Dos Pacos llamándose entre casas, sin teléfono de por medio.

La abuela en Madrid y su hijo en Londres, cada uno con su Paco en la mesa, hablando de casa a casa
La abuela en Madrid y su hijo en Londres, cada uno con su Paco. Es una llamada de voz: Paco pone la voz de tu familia en tu salón, no su imagen.

Si no lo cogen, no se pierde en el aire

Un correo visto dos horas tarde no es un callejón: el mismo enlace deja devolver la llamada — suena el timbre de tu Paco y en casa decidís si contestar. Y si una llamada entre dos Pacos suena y nadie la coge, el dueño recibe un aviso de llamada perdida por correo: «te llamó Paula». Nadie se queda sin saber que pensaron en él.

Seguro por diseño: solo llama a quien tú apruebes

Los contactos de Paco los pone la familia en la app (oyepaco.com/app), con nombre y correo. Paco no puede apuntar un número o una dirección dictados por voz — ni aunque se lo pidan. Puede parecer una limitación; es la protección: nadie puede convencer a Paco, por teléfono ni en persona, de que llame a un desconocido. Y para que un Paco haga sonar a otro, el permiso es de ida y vuelta: los dos tenéis que teneros en vuestros contactos.

Paco marca — y se aparta

Durante la llamada, la conversación viaja directa y cifrada entre vuestras dos casas. Paco no está en ella: no la escucha, no la graba, no la transcribe y no aprende nada de lo que digáis. Es el marco de siempre en esta casa: la privacidad no es un ajuste, es el diseño.

Lo que las llamadas de Paco no son

Son llamadas de voz — no videollamadas: Paco pone la voz de tu familia en tu salón, no su imagen. Y no son un teléfono de emergencias: para urgencias está el 112, y si en casa hace falta teleasistencia, contrátala — lo decimos por escrito. Las llamadas de Paco son para lo demás: el «¿qué tal el día?», el «ya he llegado», el rato de charla que una casa necesita.

Reserva tu Paco Ver todo lo que hace

También te puede interesar: qué es un robot de compañía · compañía para personas mayores.