Guía de Paco

Cómo funciona Paco, tu robot de compañía

Paco es un robot de compañía nacido en España que vive sobre tu mesa: le hablas, te escucha, se acuerda de ti y te avisa de lo que importa. Esta guía explica todo lo que sabe hacer hoy, con palabras claras y sin tecnicismos. Está pensado para acompañar a toda la familia, y muy especialmente a personas mayores o a quien pasa muchas horas en casa.

Paco, robot de compañía de sobremesa, con la pantalla negra y los ojos azules encendidos
Paco, listo para escuchar. Imagen del diseño que estamos fabricando.

Conversar por voz, con naturalidad

Con Paco se habla como con una persona: le dices algo con tu voz y te responde con la suya, sin botones ni pantallas de por medio. No es un menú de órdenes ni un altavoz que solo pone música: es una conversación de verdad, que entiende el contexto y sigue el hilo.

Puedes activar el modo «Oye Paco»: entonces se queda esperando en silencio y se despierta al oír su nombre, como los asistentes de voz que ya conoces, pero sin que nada salga de casa mientras espera. Y sabe cuándo callarse: si nadie contesta, pregunta si sigues ahí y, si no, se despide solo.

Una memoria para cada persona

Lo que hace especial a Paco es que se acuerda. No empieza de cero cada vez: recuerda a tu gente, tus gustos y tus planes, y lo tiene en cuenta en las siguientes conversaciones. Si le cuentas que tu hija se llama Marta y estudia enfermería, semanas después puede preguntarte qué tal le va a Marta con los exámenes.

Cada persona de la casa tiene su propia memoria: lo que le cuentas tú no se mezcla con lo de los demás. Y tú mandas siempre: desde la app puedes ver todo lo que Paco sabe y pedirle que olvide cualquier cosa, para siempre.

Una mujer mayor lee en el sofá con Paco acompañándola desde la mesita
Compañía que no interrumpe: está, y cuando le hablas, escucha.

Avisos, recordatorios y medicación

Paco no solo responde: también avisa. Puedes pedirle recordatorios con la voz —«recuérdame beber agua cada dos horas», «avísame todos los días a las nueve de tomar la pastilla»— y será él quien te lo diga en voz alta cuando toque. Es una de las razones por las que Paco funciona tan bien como compañía para personas mayores: los avisos de medicación y de citas llegan solos, sin depender de que nadie mire el móvil.

Y un aviso no se suelta al aire: Paco te llama por tu nombre —«¡Sonia! ¿Estás por ahí?»— y solo te da el recado cuando contestas. Si no respondes, vuelve a llamarte hasta tres veces; y si no hay nadie en casa, te manda el aviso por correo para que no se pierda. Todo el detalle está en la página de recordatorios.

Un consejo honesto: los avisos de Paco son una ayuda, no un sistema médico. Un corte de internet o un robot apagado pueden hacer que un aviso no suene, así que si una toma es crítica, que Paco no sea el único que la recuerde.

Paco sobre la encimera de una cocina luminosa
Vive donde vive la rutina: el desayuno, la medicación, las citas.

La agenda y el calendario

Si conectas tu Google Calendar, Paco consulta tu agenda por voz: pregúntale «¿qué tengo mañana?» y te lo cuenta con la hora de tu casa. Y puede avisarte antes de cada cita —«avísame quince minutos antes de cada reunión»— o preguntarte qué tal fue cuando termine. Y también escribe: «Paco, apúntame el médico el jueves a las cinco» crea la cita, y «quita lo del dentista» la borra (antes de borrar, Paco confirma cuál es). El calendario se conecta desde la app, en la Configuración de cada persona: cada una puede tener el suyo. El permiso se guarda cifrado en nuestra caja fuerte, solo alcanza a los eventos (Paco no puede tocar la configuración del calendario), y el robot recibe las citas, nunca la credencial. Se desconecta con un botón cuando quieras.

Notas y listas por voz

Dile «Paco, apúntame comprar pan» o «añade pañales a la lista» y lo guarda. Luego puedes repasar tus notas con la voz o verlas en la app, y borrarlas cuando ya no hagan falta. Es la libreta de la cocina, pero que te escucha desde el otro lado de la habitación.

Enviar cosas por correo

Cuando quieres que algo quede guardado fuera de Paco, se lo pides y te lo envía por correo electrónico: una lista de la compra, un recado, una nota dictada. Paco solo puede escribir a las direcciones que el dueño ha puesto en la app —la de la cuenta o la de cada persona de la casa—, nunca a una dirección dictada por voz.

Llamadas a la familia, sin teléfono

«Paco, llama a Marta.» Paco avisa a Marta con un correo, ella abre el enlace en su móvil y habláis a través de Paco, sin marcar números ni instalar aplicaciones. Y si Marta ve el correo tarde, el mismo enlace le deja devolverte la llamada: suena el timbre de tu Paco y decides si contestar. Y si Marta tiene su propio Paco, ¡la llamada suena directamente en su Paco: timbre, «te llama…» y un botón grande de descolgar — de Paco a Paco, gratis. Solo puede llamar a los contactos que tú hayas aprobado antes en la app — nunca a un número o dirección dictados por voz — y la conversación va directa entre vosotros: Paco marca, se aparta y no escucha la llamada.

Para que un Paco haga sonar a otro, el permiso es de ida y vuelta: los dos tenéis que teneros en vuestros contactos. Si aún no es así, Paco te lo dice y le envía a la otra persona una única invitación por correo para que te añada; en cuanto lo haga, vuestros Pacos podrán llamarse.

Detalles que ayudan: mientras el timbre suena en un Paco, se puede contestar hablando («descuelga», «no lo cojo»), además del botón. Si una llamada suena y nadie la coge, el dueño recibe un aviso de llamada perdida por correo. Y son llamadas de voz, no videollamadas: la voz de tu familia en tu salón. El funcionamiento entero, con la parte de privacidad y seguridad, está en su propia página.

Una familia reunida alrededor de Paco en la mesa del salón
La familia, a una frase de distancia.

«Paco, pon música»

Pídele una canción, un artista o simplemente «música tranquila» y Paco la busca y la reproduce en su pantalla, con el reproductor de YouTube a la vista. Dile «Paco» mientras suena y la música se aparta para escucharte; pídele que la quite y la quita. Sin listas que configurar: se pide hablando, como todo lo demás.

Y las noticias, igual de fácil: «Paco, ponme las noticias» y suena el boletín rápido de Radio Nacional — unos tres minutos con lo esencial del día, contado por locutores de verdad y renovado cada hora. En la pantalla, un icono de noticias te dice que es la radio quien habla.

Juegos, chistes y buen humor

Paco sabe jugar de viva voz: adivinanzas, completar refranes («quien mucho abarca...»), las veinte preguntas, palabras encadenadas o preguntas de cultura al estilo trivial, ajustadas a los gustos de cada persona. Y cuenta chistes — cortos y amables, nunca a costa de nadie. Pídeselo sin más: «Paco, ¿jugamos a algo?», «cuéntame un chiste». Si no apetece jugar, no insiste: los juegos son para pasarlo bien, no para retener a nadie. Y también puedes pedirle que te conozca mejor —«Paco, hazme un test para conocerme»—: te hace unas preguntas de andar por casa, hablando y con calma, y al final ajusta su tono al tuyo (si quieres). Todo con la voz: en la app tienes la lista de cosas que le puedes pedir, para descubrirlas.

Una carita que vive

Cuando nadie le habla, Paco no se queda congelado: en cuanto te despides, a los pocos segundos ya está a lo suyo, y vive a su ritmo según la hora del día. Por la mañana desayuna su bol de cereales y se toma su café, hace sus pesas, lee el periódico, trabaja en su ordenador, cocina antes de comer, echa la siesta, juega al ping-pong con sus propios ojos, se echa un partido de tenis, se engancha a un libro, cose, entrena boxeo, sale a conducir un rato, riega su planta, escucha música, juega a los videojuegos con su mando y por la noche duerme. Y mientras habláis, gesticula: te saluda con la mano, teclea cuando envía un correo, te da un abrazo, se marca un baile si se lo pides (y unos pasos cuando pones música) y pone los ojos a juego con lo que dice — alegres, tristes, preocupados...

Y si le acaricias la cabeza (la parte de arriba de la pantalla), Paco entrecierra los ojos de gusto y suelta corazones.

Una mujer mayor ve una película en el sofá con Paco encendido en la mesita
La tarde de cine, con alguien al lado a quien comentársela.

Los idiomas de España, y muchos más

Paco es un producto español y políglota de nacimiento. Habla castellano, català, euskera y galego, y también inglés, francés, italiano, portugués y muchos otros. Háblale en el idioma de tu casa y te sigue; cambia de idioma contigo sin que tengas que configurar nada.

Varias personas en casa

Paco es para toda la familia. Si habla alguien a quien todavía no conoce, le pregunta su nombre y lo da de alta él mismo. A partir de ahí, cuando hay varias personas en casa, empieza cada conversación sabiendo con quién habla, para no mezclar los recuerdos de unos con los de otros.

Privacidad: qué guarda y qué no

La memoria de Paco vive contigo. En internet solo hay una copia para que puedas verla desde la app en el móvil. Paco nunca finge ser una persona —él mismo te dice que es una inteligencia artificial—, no usa el cariño para venderte nada y no graba tus conversaciones: el audio viaja en tiempo real a Google (Gemini) para entenderte, nosotros no lo almacenamos, y de la charla solo se queda lo que de verdad aporta, que tú puedes borrar.

Puedes leer los detalles en nuestra política de privacidad.

Cómo empezar con Paco

Para gestionar tu Paco necesitas una cuenta gratuita en la app: desde ahí gestionas las personas de la casa (añadirlas, ponerles su correo, conectar su calendario, elegir el color de los ojos de Paco con cada una), ves los recuerdos, creas avisos, gestionas los contactos y decides qué olvida. Vincular tu Paco es tan sencillo como teclear un código de seis dígitos.

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